Señor
Santiago:
La
Unión Católica de Informadores y Periodistas de España
venimos a darte gracias por tu ayuda e intercesión, a pedirte
que nos sigas protegiendo, a manifestarte nuestra voluntad de ser
siempre fieles a nuestro compromiso de católicos y a nuestra
vocación de periodistas.
¡Apóstol
Santiago!, como sabes, la misión periodística exige
competencia profesional y responsabilidad moral. Como nos ha dicho
Juan Pablo II: "Con los poderosos instrumentos de que disponemos
podemos forjar la confianza para elaborar el bien. Podemos influir
en ellos el sentido de Dios, educar para la virtud, cultivar la
esperanza, revivir la sensibilidad ante los valores trascendentales".
Pero
también podemos producir un gran daño a las familias,
presentándoles una visión inadecuada o incluso deformada
de la vida, de la familia, de la religión y de la moralidad.
Por eso, creemos, como Juan Pablo II, que las autoridades públicas
tienen el grave deber de apoyar a la familia en beneficio de la
sociedad misma. Es necesario que las autoridades públicas
pongan en práctica políticas y procedimientos de reglamentación
para asegurar que los medios de comunicación social no actúen
contra el bien de la familia.
Los
representantes de las familias deben participar en la elaboración
de esas políticas. Los que elaboran las políticas
en los medios de comunicación y en el sector público
deben favorecer también una distribución equitativa
de los recursos de los medios de comunicación, tanto a nivel
nacional como internacional, respetando la integridad de las culturas
tradicionales.
Sigue
ayudándonos, Señor Santiago. Sigue intercediendo por
nosotros para que lleguemos a parecernos un poco a nuestro querido
Lolo, Manuel Lozano Garrido, nuestro periodista ejemplo que deseamos
tener pronto en los altares que, como nos decía siempre,
"el periodismo, como ejemplo de servidumbre, nunca podrá
ser enarbolado bajo una bandera sin ideología, por inhumano,
y de aquí también que la fidelidad católica,
por verdadera, tenga que estar necesariamente en la raíz
de toda información que se precie de auténtica y sincera".
¡Óyenos,
Santo Patrono! Queremos proclamar ante tu presencia nuestra decisión
de hacer realidad nuestro compromiso de periodistas católicos
y te pedimos por nuestras familias y también por España,
nuestra Patria, de la que tú eres Patrono. |